
¡Mujer, no llores! Tus lágrimas perecerán en el olvido.
Tus esfuerzos, caerán como frutos maduros de aquellas ramas que nadie cuidó en mirar y yacerán en suelo putrefacto.
Sin hálito seguirás en pie, sobrecargada de labores que por ser mujer, solo a ti te pertenezcan.
¡Gran privilegio el tuyo!
Eras hermosa...Tu belleza nebulosa será sellada con fuerza y seguirás cabizbaja las instrucciones para convertirte por fin, en una hembra de provecho.
Florecerás entre malezas para el resto y tu insignia hará justicia a la tan "elegida" vida que te tocó vegetar.
¡Mujer, eres grande gracias a Él!